El Papa reza por los fallecidos y desaparecidos tras el desastre en Nepal
El Papa León XIV expresó su tristeza por la devastación causada por el colapso de un glaciar en la frontera entre Nepal y China, lo que provocó una ola mortal de inundaciones y deslizamientos de tierra que dejó 168 muertos y se teme que haya cientos más.
En un telegrama enviado en nombre del Papa León el 27 de agosto, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, expresó las condolencias del pontífice al enterarse “de la pérdida de vidas y la devastación causadas por las inundaciones repentinas en Nepal”.
“Encomendando las almas de los difuntos a la clemencia del Todopoderoso, Su Santidad envía su más sincero pésame a los familiares de las víctimas, junto con la seguridad de su cercanía espiritual a los afectados por esta tragedia”, escribió el cardenal Parolin.
“Asimismo, al ofrecer oraciones por el personal de emergencia que participa en las labores de rescate en curso, invoca sobre todos la ayuda y la protección divinas”, agregó.
Según The Associated Press, el Servicio Geológico de los Estados Unidos informó inicialmente de un terremoto a 41 millas al norte de Katmandú el 26 de agosto. Sin embargo, análisis posteriores revelaron que el evento sísmico fue causado por un colapso glacial de magnitud 5,2.
El desastre fue una cruda confirmación de las advertencias emitidas a principios de este año sobre los efectos del cambio climático en los glaciares cercanos.
En marzo, investigadores del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD, por sus siglas en inglés) publicaron un informe en el que revelaban que los glaciares de todo el Himalaya se estaban derritiendo a un ritmo acelerado y advirtieron que se necesitaban medidas concretas para evitar nuevos desastres en las comunidades de la zona.
“Este no es un problema lejano; es una crisis que se desarrolla en tiempo real, con nuevos desastres cada verano y cada temporada de monzones”, afirmó Pema Gyamtsho, director general del ICIMOD. “El hecho de que las tasas de pérdida de hielo se hayan duplicado en este siglo debería conmocionarnos a todos e impulsarnos a actuar”.
En una entrevista con la agencia de noticias misionera del Vaticano, Fides, publicada el 27 de agosto, el padre Silas Krishna Bogati, administrador apostólico de Nepal, calificó el catastrófico suceso como “el peor desastre en la historia del país”.
“Ha sido terrible. Una inundación procedente de la montaña y dirigida violentamente hacia el valle lo ha arrasado todo: personas, casas, puentes, estructuras. Pueblos, mercados y carreteras han sido barridos. Es una grave herida para la nación”, declaró el padre Bogati a Fides.
El padre Bogati dijo a Fides que estaba consternado y ofreció oraciones por los fallecidos, los desaparecidos y “quienes sufren a causa de esta catástrofe”.
“Tenemos unas 25 familias católicas en la zona del desastre; parece que están a salvo, pero estamos muy preocupados por ellas”, dijo. “Las encomendamos a Dios, rezamos por su seguridad y haremos todo lo posible para ayudarlas”.
El administrador apostólico de Nepal también señaló que un sacerdote del vicariato, el padre James Britto, quedó aislado después de que “había ido a celebrar la Misa al otro lado del río y quedó atrapado”. Según el padre Bogati, el puente que el sacerdote había cruzado fue arrasado por las inundaciones.
Para el 27 de agosto, más de 1.300 personas se encontraban desaparecidas en Nepal y el Tíbet; más de un centenar de ellas visitaban el monte Kailash, un lugar de peregrinación sagrado para varias religiones orientales, incluidas el hinduismo y el budismo, según informó AP.
“Hay nepaleses, pero también extranjeros y turistas que se encontraban en estos lugares para realizar una excursión: se trata de una ruta de peregrinación hacia el Mansarovar, un lugar sagrado hindú que también es un sendero para excursionistas y senderistas”, explicó el padre Bogati.
El sacerdote declaró a Fides que esta era “la segunda vez que se produce un desastre de este tipo en esa zona, pero esta vez tiene proporciones enormes”.
Asimismo, señaló que la oficina de Cáritas de la Iglesia local estaba lanzando un llamado de ayuda a los “socios de todo el mundo”.
“Haremos nuestra parte”, afirmó el padre Bogati.
Catholic Relief Services (CRS), la agencia de ayuda internacional de la Iglesia católica de Estados Unidos, informó que seguía de cerca la situación en Nepal y anunció que estaba “coordinándose con Cáritas Nepal y socios locales para evaluar las necesidades urgentes y determinar la mejor manera de apoyar a las comunidades afectadas”.
Por Junno Arocho Esteves, OSV News.
Imagen destacada: Una vista desde un dron muestra el barro cubriendo propiedades en Trishuli, en el distrito nepalí de Nuwakot, el 27 de agosto de 2026, tras unas inundaciones devastadoras. Unas enormes inundaciones repentinas en una zona fronteriza entre Nepal y China causaron la muerte de al menos 160 personas y dejaron a cientos de turistas, trabajadores y otras personas desaparecidas, tras arrasar repentinamente comunidades y paralizar el tránsito en algunas zonas el 26 de agosto. Los expertos señalaron que el colapso de un glaciar provocó el desastre en la región del Himalaya, afectada por el calentamiento. (Foto de OSV News/Navesh Chitrakar, Reuters)
