Misa del Apostolado Hispano celebra la herencia y la esperanza (Fotos)
El 10 de octubre, más de mil feligreses llenaron la Catedral Basílica del Sagrado Corazón en Newark, Nueva Jersey, para celebrar la Misa Jubilar del Apostolado Hispano. El Cardenal Joseph W. Tobin, C.Ss.R., Arzobispo de Newark, presidió la liturgia. Lo acompañaron en el altar los Obispos Auxiliares Pedro Bismarck Chau, Manuel A. Cruz y Michael A. Saporito, el Obispo Emérito Gregory J. Studerus, y más de 25 sacerdotes de toda la Arquidiócesis.
“Esta noche celebramos el don de nuestros seres, de nuestras culturas, cantos, danzas y de nuestra fe, que es el don más precioso”, dijo el Cardenal Tobin al saludar a los presentes.
En la procesión de entrada, abanderados con coloridos trajes típicos llevaron las banderas de Estados Unidos y del Vaticano, seguidas por las de veinte países con población hispana. Durante la Misa en español, los fieles entonaron con alegría himnos tradicionales como Santa María, Ven y Vienen con Alegría.
Llamados a ser misioneros
El Cardenal Tobin, durante su homilía en español, reflexionó sobre el significado de reunirse en este año jubilar:
“Queridos hermanos y hermanas en Cristo, este año celebramos la Misa de la Hispanidad durante el gran Jubileo de la Esperanza. Es una hermosa ocasión para reavivar en nosotros la conciencia de nuestra vocación misionera, que nace del deseo de llevar a todos la alegría y la consolación del Evangelio, especialmente a aquellos que viven una historia difícil y herida.
Esta noche pienso de modo particular en los hermanos y hermanas migrantes que han tenido que abandonar su tierra, muchas veces dejando a sus seres queridos, atravesando noches de miedo y soledad, padeciendo en su propia piel la discriminación y la violencia.
Recordó a los presentes el llamado “a vivir con alegría” y a “reavivar en nosotros el fuego de nuestra vocación misionera”.

Las fronteras de la misión se han expandido más allá de la geografía, explicó el cardenal, porque “la pobreza, el sufrimiento y el deseo de una esperanza mayor vienen hacia nosotros.”
Agregó:
“Las historias de muchos de nuestros hermanos migrantes: el drama de huir de la violencia, el sufrimiento que los acompaña, el miedo a no lograrlo y el riesgo de peligrosas travesías a lo largo de selvas y desiertos.
El programa que hemos lanzado en este Año Jubilar, Somos Sus Testigos, nos ofrece un tiempo para caminar juntos, discerniendo y escuchándonos mutuamente. La sinodalidad nos llama a ser una Iglesia abierta, acogedora y comprometida con los más vulnerables.”
Palabras de agradecimiento
Antes de la oración final, el Diácono Asterio Velasco, Director del Ministerio Hispano de la Arquidiócesis de Newark, agradeció al Cardenal Tobin, a los obispos y sacerdotes que concelebraron la Misa, y a las numerosas parroquias que participaron en la celebración. Felicitó nuevamente al Obispo Auxiliar Chau por su reciente elevación y dirigió palabras especiales de gratitud al Obispo Emérito Studerus, quien se retiró en septiembre.
“Desde joven aprendió nuestro idioma, viajó varias veces a nuestros países para aprender nuestra lengua y poder estar con nosotros y servirnos mejor”, dijo el Diácono Velasco. “Han sido más de 40 años desde que él empezó a caminar con nosotros. Ha estado en parroquias donde ha servido a los hispanos toda su vida sacerdotal y, en los últimos años, como obispo al servicio del Condado de Hudson. Monseñor, nuestra comunidad hispana siempre ha sentido su cercanía, su cariño y su celo pastoral. Hoy le damos las gracias por su gran labor y pedimos al Señor que le siga colmando de bendiciones.”
El ambiente festivo de la celebración jubilar continuó después de la Misa, cuando las personas se reunieron afuera para tomarse fotos con sus parroquias, sacerdotes y obispos.
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Imagen destacada: Miembros del Apostolado Hispano se reúnen frente a la Catedral Basílica del Sagrado Corazón en Newark, Nueva Jersey, mostrando las banderas de Estados Unidos y del Vaticano, junto con 20 banderas que representan países con población hispana. (Fotos por Julio Eduardo Herrera / Arquidiócesis de Newark)




