El ‘hospital del Papa’ une innovación y cuidado para ayudar a los niños enfermos
Después de más de 40 años como institución de investigación, el Hospital Pediátrico Bambino Gesù, propiedad del Vaticano, continúa a la vanguardia de la investigación médica pediátrica mientras busca ofrecer la mejor atención posible a niños de todo el mundo.
Entre sus avances más recientes, el llamado “hospital del Papa” inauguró en octubre de 2025 un nuevo Laboratorio de Terapia Génica para desarrollar tratamientos innovadores contra enfermedades genéticas.
“Debemos permanecer siempre a la vanguardia de la investigación, no para presumir de nuestros logros, sino porque debemos encontrar los tratamientos más nuevos que salven vidas y ayuden a los niños a tener un futuro. Eso es lo que más nos importa”, afirmó a EWTN News el presidente del hospital, Tiziano Onesti.
“Los niños deben ser tratados con los tratamientos más innovadores, y estos deben ser accesibles para todos”, añadió. “Eso es lo que distingue al Bambino Gesù: el hecho de que estamos verdaderamente abiertos a todos”.
El Hospital Pediátrico Bambino Gesù —el mayor hospital pediátrico y centro de investigación de Europa— está integrado por seis sedes distribuidas entre Roma y la región italiana del Lacio. Cuenta con unos 4.000 trabajadores, de los cuales aproximadamente 2.000 se dedican a la investigación.
Se trata de un hospital privado propiedad de la Santa Sede que colabora con el Servicio Nacional de Salud de Italia para brindar atención médica gratuita a los pacientes.
“El Bambino Gesù es único”, señaló Onesti. “Es precisamente esta combinación histórica la que lo hace verdaderamente especial, porque reúne a la Santa Sede, al Papa y al sistema nacional de salud”.

Más de 150 años cuidando a los niños enfermos
El hospital infantil fue fundado en Roma en 1869 por la duquesa Arabella Fitz James Salviati, inspirada en el Hôpital des Enfants Malades de París. Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl fueron las primeras encargadas de atender el hospital.
En 1887, el hospital se trasladó desde su primera sede hasta la colina del Janículo, donde hoy se encuentra el llamado “hospital histórico”, considerado por su presidente como “el corazón palpitante del Bambino Gesù”.
En 1922 abrió una segunda sede, aún en funcionamiento, en la localidad costera de Santa Marinella, al oeste de Roma. Dos años después, la familia Salviati donó todo el complejo hospitalario al Papa Pío XI y a la Santa Sede.
En 1985 alcanzó otro hito importante al ser reconocido oficialmente como institución de investigación.
Más de cuatro décadas después, el Bambino Gesù sigue liderando la investigación, la tecnología y la atención pediátrica para los casos más complejos.
En 2022 fue inaugurado su centro de cuidados paliativos pediátricos, el mayor de Italia por número de camas.
Gracias a su Laboratorio de Robótica y Análisis del Movimiento, abierto en el año 2000, y al Centro de Ensayos Clínicos, inaugurado una década más tarde, el hospital desarrolló en 2024 las primeras terapias con células CAR-T del mundo para enfermedades autoinmunes pediátricas.
En el Laboratorio de Terapia Génica, de unos 700 metros cuadrados e inaugurado el 28 de octubre de 2025, se emplean las tecnologías más avanzadas para investigar y desarrollar terapias celulares modificadas genéticamente. Posteriormente, estas se producen en el Taller Farmacéutico del Bambino Gesù, ubicado junto al laboratorio y que forma parte del complejo de investigación inaugurado en 2014 en la sede San Paolo del hospital.
“Es allí donde también se aplican terapias muy, muy avanzadas y donde se están llevando a cabo investigaciones de gran importancia”, explicó Onesti.
Asimismo, destacó que la investigación y la innovación son pilares fundamentales del modelo del hospital.
“Esto incluye el uso de herramientas innovadoras como la inteligencia artificial, que, objetivamente, desempeña un papel importante en el diagnóstico, especialmente en las imágenes médicas y en la interpretación de distintos resultados de pruebas”, indicó.
El 9 de julio, el hospital anunció que el Bambino Gesù fue uno de los tres centros médicos que participaron en la identificación de una nueva enfermedad genética rara del neurodesarrollo.
“El futuro del Bambino Gesù está, sin duda, en la atención a los pacientes, pero también en la investigación que permita brindar una mejor atención”, afirmó su presidente.

“Una gran disposición para escuchar”
Onesti explicó que la misión central del Hospital Bambino Gesù siempre ha sido cuidar y proteger a los niños más vulnerables.
“Lamentablemente, el niño es indefenso, pero nosotros tratamos de estar presentes para las personas, incluso en los momentos más difíciles”, aseguró.
Añadió que un rasgo común entre los trabajadores del hospital, en todos los niveles, es “una gran disposición para escuchar”.
“Saber escuchar —o, mejor dicho, comprender realmente el problema que enfrenta el niño y, sobre todo, su familia— es lo que nos permite marcar la diferencia. Eso es lo que nos distingue. Frente a la angustia, la ansiedad y la soledad del sufrimiento, todos nos ponemos en acción”.
Por Hannah Brockhaus, EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
Imagen destacada: El Papa Francisco bendice a un niño enfermo en el Aula Pablo VI del Vaticano el 15 de diciembre de 2016, durante un encuentro con pacientes y personal del hospital pediátrico Bambino Gesù de Roma. La Jornada Mundial del Enfermo se conmemora el 11 de febrero, festividad de Nuestra Señora de Lourdes. (Foto CNS/Max Rossi, Reuters)
