Clero difunto recordado en Misa anual y conmemoración en línea
En una tarde de finales de octubre, las familias de 24 sacerdotes y diáconos fallecidos ocuparon los bancos de la Catedral Basílica del Sagrado Corazón. El Cardenal Joseph W. Tobin, C.Ss.R., resumió la vida de estos hombres en una sola frase: “Fueron fieles, fueron auténticos y, hasta su último aliento, fueron sus testigos”.
La Misa anual en memoria del clero fallecido celebrada el 27 de octubre recordó a nueve diáconos permanentes y 15 sacerdotes de la Arquidiócesis de Newark que fallecieron entre el 31 de octubre de 2025 y el 14 de octubre de 2026. Sus edades oscilaban entre los 61 y los 95 años. La ordenación más antigua entre ellos se remonta a 1955 en las Filipinas; la más reciente, a 2018, año en que el propio cardenal impuso las manos a los más jovenes de entre ellos.
En su homilía, al referirse a estos 24 hombres, el Cardenal Tobin hizo alusión a “Somos sus testigos” (We Are His Witnesses), la iniciativa de renovación pastoral de la arquidiócesis. Dijo: “Esta prioridad pastoral no es un eslogan para una pancarta ni un simple encabezado en un documento diocesano. Fue la esencia misma de la vida de los hombres a quienes hoy lloramos.”
Citando el Libro de Job, el cardenal recordó a los presentes que los cuerpos de estos hombres —”los pies que recorrieron las casas parroquiales, las voces que predicaron desde nuestros púlpitos, las manos que ungieron a los enfermos”— “no eran cascos desechables; eran instrumentos de gracia”. Luego, hizo referencia a la lista de pruebas que menciona san Pablo: “angustia, aflicción, persecución, hambre, peligro, la espada”.
“Nuestros hermanos fallecidos experimentaron esas pruebas”, señaló el Cardenal Tobin.
Trayendo la esperanza a los lugares que sufren
Sin duda, las historias de los miembros del clero que fallecieron durante el último año reflejan vidas que llevaron el Evangelio a lugares de aislamiento y sufrimiento, tales como salas de hospital, prisiones, zonas de guerra y escenarios de tragedias. Entre ellos se encuentran:
El Padre John R. Doherty, quien fue durante mucho tiempo capellán del Departamento de Bomberos de Bayonne, se trasladó en ambulancia desde Bayonne hasta el bajo Manhattan el 11 de septiembre de 2001. Al brindar asistencia espiritual junto a los equipos de primera respuesta en la Zona Cero, fue golpeado por escombros de una de las torres que se derrumbaban. A pesar de estar herido, siguió rezando con las personas que lo rodeaban y ofreciéndoles consuelo.
El Padre Peter A. Oddo comenzó su labor pastoral atendiendo a personas que luchaban contra la adicción al alcohol y a las drogas; posteriormente, sirvió durante 24 años en la Armada de los Estados Unidos, alcanzando el rango de capitán. Navegó a bordo del superportaaviones USS Carl Vinson, sirvió en la Guerra del Golfo y fue galardonado con la Medalla de Elogio de la Armada (Navy Commendation Medal).
También hubieron diáconos, “ordenados para el ministerio de la caridad», quienes fueron «pobres de espíritu, despojándose de sí mismos para servir a los marginados, a las personas sin hogar y a los olvidados”, tal como señaló el Cardenal Tobin en su homilía.
Entre aquellos a quienes perdimos este año se encuentran:
El Diácono Gary F. Tankard, quien sirvió como capellán en centros de cuidados paliativos y dirigía servicios de velatorio cuando no había un sacerdote disponible; el Diácono Joseph J. Nazzaro —miembro de la primera promoción de diáconos permanentes de la arquidiócesis en 1975—, quien dedicó la primera etapa de su ministerio a los enfermos y a las personas confinadas en sus hogares; y el Diácono Michael DeRoberts, quien fue capellán en la cárcel del condado de Union hasta su cierre.
Pacificadores y constructores de la unidad
En su homilía, el Cardenal Tobin también habló de aquellos que trabajan por la paz, quienes dedicaron “innumerables horas a gestionar conflictos parroquiales, equilibrar presupuestos y esforzarse por mantener la unidad del espíritu”.
Sus palabras se ven reflejadas en la vida de dos de las personas fallecidas este año, quienes destacaron especialmente por su labor pastoral con los inmigrantes:
Monseñor João S. Antão acompañó a familias de habla portuguesa que llegaban a Newark, ayudó a fundar el periódico Novos Rumos y, en 1973, se convirtió en el párroco fundador de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima de Elizabeth.
Monseñor Jeremias R. Rebanal organizó el Apostolado Filipino de la arquidiócesis, colaboró con el Apostolado Hispano y fue mentor de jóvenes sacerdotes filipinos. Luego fue nombrado párroco de la iglesia de San Aedán en Jersey City, convirtiéndose en el primer párroco filipino de la ciudad.
Un legado que sigue
Por último, el Cardenal Tobin advirtió contra el riesgo de dejar que el recuerdo “se deslice hacia la mera nostalgia”.
Dijo: “Que su recuerdo sea un catalizador. Todavía estamos aquí. Nuestra carrera aún no ha terminado. En nuestras oficinas, en nuestras parroquias, en nuestras familias, tomemos la antorcha que nos han dejado”.
También recordó a los fieles que los hombres homenajeados en la misa “no nos han dejado”, sino que “simplemente se han adelantado”.
Luego, durante la cena anual de la arquidiócesis en honor al clero fallecido, los rostros de los difuntos aparecieron uno a uno en una presentación conmemorativa, desde el primero ocurrido en el año hasta el más reciente.
Para honrar aún más su memoria, los Cementerios Católicos de la Arquidiócesis de Newark creó un memorial en línea. Su elemento central es un rosetón interactivo de 24 pétalos de vitral, inspirado en el “Gran Rosetón” de la Catedral Basílica. Cada pétalo representa a uno de los hombres recordados en la misa. Al seleccionar un pétalo, el vitral se abre para mostrar su fotografía y su historia, enmarcadas como si se tratara de una ventana de catedral.
Un mapa interactivo recorre los lugares a los que les llevó su ministerio: desde parroquias en todo Nueva Jersey hasta la «Zona Cero» (Ground Zero), el Golfo Pérsico, Roma, Portugal, la India, Sri Lanka y las Filipinas. Los visitantes pueden organizar las historias según la labor que desempeñaron estos hombres —por ejemplo, como párrocos—, ver fotografías de la misa y encender una vela virtual en memoria de cualquiera de ellos.
Para conocer las historias de los 24 sacerdotes y diáconos recordados en la misa anual, visite el memorial interactivo en rcancem.org/remembering-our-clergy-2026. Allí también se pueden ver más fotos de la misa conmemorativa anual.
In Memoriam
La Arquidiócesis de Newark recuerda a los sacerdotes y diáconos que fallecieron este año, enumerados por fecha de fallecimiento.
Diácono Gary F. Tankard, 29 de abril 1939 – 31 de octubre 2025
Monseñor Venantius M. Fernando, falleció el 15 de noviembre 2025 a los 89 años de edad
Rev. Michael J. Sheehan, 13 de septiembre 1948 – 17 de noviembre 2025
Rev. Henry J. Schreitmueller, 4 de mayo 1931 – 17 de diciembre 2025
Rev. John J. Spino Jr., 9 de junio 1935 – 31 de diciembre 2025
Monseñor João da Silva Antão, 10 de marzo 1933 – 15 de enero 2026
Monseñor Jeremias R. Rebanal, 5 de febrero 1930 – 24 de enero 2026
Rev. Richard D. Carlson, 16 de abril 1943 – 31 de enero 2026
Diácono Cesar A. Ortega, 12 de agosto 1939 – 12 de febrero 2026
Rev. Ronald R. Regula, 18 de enero 1942 – 27 de febrero 2026
Diácono Joseph J. Nazzaro, 30 de agosto 1930 – 7 de abril 2026
Rev. Donald E. Blumenfeld, 5 de septiembre 1953 – 16 de abril 2026
Diácono Robert V. Thomann, 1 de septiembre 1934 – 19 de abril 2026
Monseñor Lawrence J. Miller, falleció el 28 de abril 2026 a los 91 años de edad
Rev. Peter A. Oddo, 13 de mayo 1935 – 4 de mayo 2026
Diácono Robert E. Thomson, 24 de noviembre 1940 – 16 de mayo 2026
Rev. Robert G. Laferrera, 5 de octubre 1949 – 3 de junio 2026
Rev. John R. Doherty, 5 de septiembre 1937 – 10 de junio 2026
Diácono Michael DeRoberts, 6 de noviembre 1955 – 23 de junio 2026
Diácono Alexander A. Ferrauiola, falleció el 21 de julio 2026 a los 79 años de edad
Diácono Guy W. Mier, 1 de febrero 1948 – 10 de agosto 2026
Rev. Matthew L. Fonseka, falleció el 7 de septiembre 2026 a los 86 años de edad
Diácono Richard McGarry, 9 de abril 1945 – 11 de septiembre 2026
Rev. Anthony R. Di Stefano, 10 de enero 1965 – 14 de octubre 2026
Dales, Señor, el descanso eterno. Que brille para ellos la luz perpetua.
Imagen destacada: El Cardenal Joseph W. Tobin, C.S.Ss.R., arzobispo de Newark, celebró el 27 de octubre la misa anual en memoria del clero fallecido. (Fotos de Rick Tracy)


