Cinco matrimonios que alcanzaron la santidad
La celebración de la Semana Nacional del Matrimonio (del 7 al 14 de febrero) centra nuestra atención en la construcción de una cultura de vida y amor que comience con el apoyo y la promoción del matrimonio y la familia.
A continuación, presentamos a cinco matrimonios que hoy son santos, por haber vivido su vocación de amor mutuo y de entrega a Dios.
1. Santos Luis Martín y María Celia Guérin (Zélie)
En 2015, el Papa Francisco canonizó a Luis Martín (1823–1894) y Zélie (Azelia) Guérin (1831–1877), un matrimonio francés conocido por ser los padres de Santa Teresa del Niño Jesús, la menor de sus hijas. Luis (Louis) era relojero y Zélie se dedicaba a la confección de encajes. Ambos consideraron la vida religiosa antes de discernir el matrimonio.
Tuvieron nueve hijos: cuatro murieron en la infancia y las otras cinco –todas mujeres– ingresaron a la vida religiosa.
El camino de santidad de este matrimonio refleja de manera concreta el estilo de vida de Santa Teresita, conocido como la “pequeña vía”: hacer las cosas pequeñas con mucho amor.
“Los santos esposos Luis Martin y María Azelia Guérin vivieron el servicio cristiano en la familia, construyendo cada día un ambiente lleno de fe y de amor; y en este clima brotaron las vocaciones de las hijas”, recordó el Papa Francisco durante la ceremonia de canonización.
Su fiesta se celebra el 12 de julio.
2. Santos Aquila y Priscila
Los santos Aquila y Priscila desempeñaron un papel importante en los inicios del cristianismo. Este matrimonio judío, dedicado a fabricar tiendas, se convirtió a la fe cristiana y, tras ser expulsado de Roma, se trasladó a Corinto. Allí conocieron a San Pablo, también del mismo oficio, a quien acogieron en su hogar.
Este matrimonio cristiano del siglo I aparece en varias ocasiones en la Biblia por el testimonio fiel de su fe.
“Saluden a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús. Ellos arriesgaron su vida para salvarme, y no sólo yo, sino también todas las iglesias de origen pagano, tienen con ellos una deuda de gratitud”,escribe San Pablo en la Carta a los Romanos (16, 3-4).
El libro de los Hechos de los Apóstoles (18) relata que ambos acompañaron a San Pablo desde Corinto hasta Siria y luego a Éfeso, donde ayudaron a formar a otros en “el camino de Dios”.
Además, abrieron su casa como iglesia para la comunidad cristiana local, donde leían la Sagrada Escritura y celebraban la Eucaristía.
A partir de su ejemplo, el Papa Benedicto XVI afirmó en 2007 que los fieles pueden aprender cómo “cada hogar puede convertirse en una pequeña iglesia”.
Según algunas tradiciones, murieron como mártires. Su fiesta se celebra el 8 de julio.
3. Santa María y San José
Los católicos honran a María Santísima y a San José como los padres de Jesús. A lo largo de sus vidas, ambos dijeron siempre “sí” al plan de Dios: desde el consentimiento de María para convertirse en la Madre de Dios, hasta la decisión de José, carpintero, de recibir a María como esposa después de que un ángel se le apareciera.
La solemnidad de María, Madre de Dios, se celebra el 1 de enero, mientras que la fiesta de San José tiene lugar el 19 de marzo.
4. San Joaquín y Santa Ana
San Joaquín y Santa Ana son venerados como los padres de María y los abuelos de Jesús. Aunque su historia no aparece en la Biblia, la tradición los recuerda como un matrimonio santo y fiel, que atravesó el dolor de no poder tener hijos antes de convertirse en los padres de la Santísima Virgen María.
Su fiesta se celebra el 26 de julio.
5. Santos Zacarías e Isabel
Los santos Zacarías e Isabel son venerados como los padres de San Juan Bautista. Este matrimonio también tuvo dificultades para tener hijos, hasta que el ángel Gabriel se apareció a Zacarías y les anunció el nacimiento de un hijo en su vejez.
Al dudar del mensaje del ángel, Zacarías quedó sin habla hasta después del nacimiento de su hijo, cuando confirmó por escrito que su nombre sería Juan. Sus primeras palabras, entonces, fueron de alabanza a Dios.
Antes de dar a luz, Isabel recibió la visita de su prima María, mientras ambas estaban embarazadas. En la actualidad, los católicos repiten sus palabras de saludo en la oración del Ave María: “Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre”.
Su fiesta se celebra el 5 de noviembre.
Bonus: Beatos Luigi Beltrame Quattrocchi y Maria Corsini
Luigi (1880–1951), abogado, y Maria (1884–1965), catequista, fueron el primer matrimonio en ser beatificado conjuntamente por la Iglesia Católica. Tuvieron cuatro hijos, tres de los cuales ingresaron a la vida consagrada.
Durante el embarazo de su hija menor, Enrica, los médicos les recomendaron abortar debido a complicaciones, pero ellos se negaron. Hoy, Enrica también está en camino de ser canonizada.
La pareja vivió “una vida ordinaria de modo extraordinario”, afirmó San Juan Pablo II durante su beatificación en 2001, al tiempo que destacó la riqueza de su vida espiritual.
“En el centro, la Eucaristía diaria, a la que se añadían la devoción filial a la Virgen María, invocada con el rosario que rezaban todos los días por la tarde, y la referencia a sabios consejeros espirituales”, señaló.
Su testimonio, concluyó el Papa, sigue siendo una fuente de inspiración para todos.
“Queridas familias, hoy tenemos una singular confirmación de que el camino de santidad recorrido juntos, como matrimonio, es posible, hermoso y extraordinariamente fecundo, y es fundamental para el bien de la familia, de la Iglesia y de la sociedad” afirmó. “Esto impulsa a invocar al Señor, para que sean cada vez más numerosos los matrimonios capaces de reflejar, con la santidad de su vida, el ‘misterio grande’ del amor conyugal, que tiene su origen en la creación y se realiza en la unión de Cristo con la Iglesia”.
Por Katie Yoder, OSV News.
Imagen destacada: Obreros preparan una pancarta de Luis y María Celia Guérin Martin, padres de Santa Teresita de Lisieux, en la fachada de la Basílica de San Pedro del Vaticano el 16 de octubre de 2015, antes de la canonización de la pareja. (Foto CNS/Paul Haring)
