Programa de liderazgo latino de Georgetown analiza cómo fortalecer la comunidad y resistir el individualismo

WASHINGTON — Cuando el obispo auxiliar de Washington, Evelio Menjívar, tenía 19 años, emprendió un peligroso viaje desde El Salvador hasta Estados Unidos, llegando a su destino en el maletero de un coche.

Oriundo de Chalatenango, un departamento de El Salvador fuertemente afectado por la brutal guerra civil, Menjívar había dejado su pueblo a los 12 años. Pero a los 18-19 años, incapaz de poder completar la escuela secundaria y enfrentando un futuro sombrío, no vio otra opción viable que emigrar al norte.

Después de llegar a Estados Unidos, el ahora obispo Menjívar permaneció en Los Ángeles durante siete años, después de haber solicitado asilo político y haber obtenido un permiso para trabajar allí. Luego se trasladó a Maryland, donde cultivó su vocación al sacerdocio, siendo acogido por la comunidad de la Parroquia de San Marcos en Hyattsville.

El rol e importancia de la comunidad fue el tema central en el Encuentro de Líderes Latinos al que asistió el obispo auxiliar el 18 de octubre. El encuentro, que surge a partir de la Iniciativa de Pensamiento Social Católico y Vida Pública de la Universidad de Georgetown, se tituló “Fortaleciendo la Comunidad y Resistiendo al Individualismo: Desafíos para Jóvenes Latinos y Contribuciones de la Cultura Latina”. Parte del evento fue transmitido en vivo.

Dirigido por Christian Soenen, el gerente de proyectos de la iniciativa, el encuentro contó con la presencia del obispo Menjívar como uno de los tres líderes latinos que ejemplifican lo que significa construir comunidad en medio del individualismo destructivo que contribuye a la polarización y la desvinculación cívica. Esta iniciativa explora regularmente temas relacionados con la fe y la vida pública con líderes comunitarios.

Inspirado por su experiencia y trabajo como inmigrante, el obispo Menjívar, antes de ser nombrado obispo auxiliar por el Papa Francisco en diciembre de 2022, dedicó gran parte de su ministerio sacerdotal a ayudar a trabajadores e inmigrantes.

“Soy un inmigrante y soy un trabajador, así que entiendo muy bien ambas cosas. Entonces, abogar por los inmigrantes y los trabajadores es mi pasión. … Pero también, debo decir, es mi deber. Por ello, me involucré en esto, especialmente con el movimiento laboral en 2014”, manifestó el obispo Menjívar a la audiencia.

“Creo que es un privilegio caminar con la gente, pero al mismo tiempo, es también una responsabilidad”, agregó. “Debemos, es una obligación, apoyar a las personas en su lucha por una vida mejor”.

Habiendo encontrado una familia en su comunidad eclesiástica cuando se encontraba solo después de llegar a Estados Unidos, el obispo Menjívar expresó a los presentes: “La Iglesia nos ofrece oportunidades para construir comunidad, para construir solidaridad, y así es como experimento la Iglesia”.

“La Misa es reunirse en comunidad. El primer aspecto de una misa, la Eucaristía, es unirse. Eso es lo que Jesús dijo”, agregó.

Para la oradora Diana Dau David, que trabaja en el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, crecer en Colombia junto a una gran familia y comunidad grande de amigos incentivó en ella el” deseo de conectarse y pertenecer. Ese deseo de tener un propósito de servir a otros más allá de mí misma”, expresó.

Cuando su familia se trasladó a Estados Unidos, estableciéndose en una ciudad rural en Carolina del Sur cuando David era adolescente, estas experiencias se convirtieron en los pilares sobre los cuales construyeron una nueva vida.

“Vi a mis padres buscar la comunidad. Ellos fueron un ejemplo para mí de cómo buscar la comunidad. Cómo no aislarse y buscar la comunidad a través de la iglesia y organizaciones sin fines de lucro a las que pertenecían”, dijo David, quien tiene una maestría en comunicación intercultural e internacional de American University en Washington.

David es una miembro activa del grupo de adultos jóvenes en la Parroquia de Santa Ana en Washington, atestiguando, de esta manera, el crecimiento de la comunidad. Desde charlas y Misas con St. John Society hasta eventos para The ARK — una comunidad de adultos jóvenes cuyas actividades incluyen grupos pequeños los martes y horas santas los primeros viernes seguidas de socialización — “cuando asistes a estos eventos, sientes una alegría que es muy contagiosa y te hace sentir que perteneces”, añadió. “Y te hace querer volver”.

La última oradora de la noche, Mirka Sosa, experimentó un choque cultural mientras asistía a la Universidad de Georgetown para realizar sus estudios universitarios, ya que el colectivismo que había caracterizado su crianza en un hogar latino en Texas contrastaba fuertemente con el entorno hipercompetitivo y el individualismo que reinaba en la institución.

“Fue algo que me llevó mucho tiempo aceptar”, dijo.

Sin embargo, Sosa, que ahora es asistente legal de inmigración, abrazó su sentido de construir comunidad cuando más se necesitaba: durante la pandemia de COVID-19, lo que también implicó un aislamiento completo.

Sosa fue proactiva en buscar formas efectivas de ayudar a su comunidad a afrontar los problemas que enfrentaban, incluyendo la traducción de información de salud pública para su familia, ya que no estaba disponible en español, y trabajar en estrecha colaboración con estudiantes de escuela primaria que se estaban quedando atrás porque no tenían acceso regular a Wi-Fi.

“Creo que la pandemia nos permitió reconocer que hay diferentes formas de conexión”, incluyendo Zoom y otras formas de video llamada, manifestó. “Es realmente importante pensar en cómo estas cosas nos han ayudado”.

Defensora del conectarse y construir comunidad con la tecnología, ella cree que todo se reduce a llevar una vida equilibrada. “Sí, somos nuestra propia gente y necesitamos cuidarnos a nosotros mismos. Pero también debemos cuidar de los demás”, añadió.


Maria del Pilar Guzman escribe para OSV News desde Boston.


Entre los participantes del Encuentro de Líderes Latinos del 18 de octubre de 2023 en la Universidad de Georgetown en Washington se encontraban, (de izquierda a derecha): Mirka Sosa, ex alumna de Georgetown y paralegal de inmigración; el obispo auxiliar de Washington, Evelio Menjívar; el moderador Christian Soenen, director de proyectos de la Iniciativa sobre Pensamiento Social Católico y Vida Pública; y Diana Dau David, parte del equipo central de liderazgo de la comunidad de jóvenes adultos ARK de la Iglesia Católica de Santa Ana en Washington. (Foto OSV News photo/cortesía de Georgetown’s Initiative on Catholic Social Thought and Public Life, Universidad de Georgetown)

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